Qué hacemos

La retirada no termina cuando se dice “lo dejo”, ni al finalizar la reunión en la que se comunica la decisión al entrenador o a la prensa. La retirada es un proceso, y acaba cuando estamos dedicados, a pleno rendimiento, a otras profesiones que nos gustan y que hacemos bien, tan satisfechos de quiénes somos como de quiénes fuimos, y plenamente adaptados a la vida no deportiva. Esta etapa puede llegar a ser larga, dura, e incluso llena de sentimientos conflictivos, de incomprensión y soledad.​

Nos reunimos en un lugar confortable y seguro, y hablamos de la retirada, de nuestras carreras y de nosotros mismos.​

Creamos un espacio donde el deportista pueda identificar, expresar, y reorganizar, tanto el conocimiento adquirido en su vida deportiva, como los afectos que se han producido a lo largo de su carrera, bien en su etapa activa como en el momento de su retirada, y su posterior ingreso a una vida laboral en la que realizará una actividad que no por fuerza irá vinculada al deporte.